24.11.09


EL DOLOR DE AMOR
(Está prohibido leer este post sin antes haber escuchado al gran Pedrito. Un temón)



Soy la semilla que la lluvia aún no ha regado, dice Pedro, cuando reclama que el alma del ser a quien ama se ha alejado. Para siempre. Está desesperado, busca por todas partes, sin respuestas. No lo quiere aceptar. Hasta ahora insiste en creer que solo se trata de un sueño. Se niega a despertar. Se niega a entender. No acepta remedios. Él ruega que sea así. Yo tampoco lo puedo entender.

Hay que tener un asunto conector con seres superiores, dice. Hay que fusionar los conceptos. Darle un look muy fashion a este tema serio, de modo que deja de ser grotesco, y se logra apreciar con facilidad. Nunca es tarde para aprender. Será mejor que nos vayamos preparando. Debemos concientizarnos. Los cambios de la vida, del mañana y del ayer, como muchos ilusos –entre los que me incluyo­– no paran de repetirlo, ya no son los mismos. Son desastrosos. Horripilantes. Inverosímiles. Espantosos. Reales. La preocupación cada día se torna más incrédula. Se han inventado aparatos que pueden cambiar el mundo tan solo en un instante. Los colores son mucho más brillantes. La magia en todas partes tiene que ver con los horizontes del fallido renacimiento del sol, por eso, los hombres también tardan en renacer. O no renacerán jamás. No quiero creerlo.

Hoy desperté con una sensación hilarante, jubilosa, encantada. Desde Jackson hasta Vertiz, pasando por Lerner y Bocelli. Aún no se ha encontrado la ruta de la animación majestuosa que logre delirar a propios y sanos, gracias a la extrañeza de las representaciones. Tampoco se ha triunfado en el quehacer diario de las campañas ecológicas y medioambientales. Mientras hoy, la lluvia de mi tierra continúa regando los pastizales que alimentan a miles. Aquí aún no se comprende el valor de la naturaleza. Las preferencias giran en torno a un control remoto, unos audífonos, varios móviles y reproductores increíbles de conexión e interconexión extremos.

Me resisto a creer en la incomprensión e indiferencia de aquellos que creen contar con todo. Exigen más de doce mil dólares mensuales para mantener a tres niños. Tiran por los suelos miles y millones de verdes solo con la finalidad de recibir unas “disculpas públicas”. Gracias doctores. Quiero estudiar leyes y convertirme en político, porque para el fútbol ya estoy muy viejo. Añejo, como diría el buen The Champion.

Una reproducción más, no está demás. Grita, grita, grita. Habrá alguien que escuchará...

Hoy me he dormido sin querer. Hoy he perdido sin saber.
Hoy no hay abrigo ni calor. Sé que un destino sin dolor me hace doblegar.
Son las heridas del amor, todo lo que cargo. Pero suelo soñar y no despertar.
Hoy no he salido, sólo ayer. Sé que el efecto del dolor te hace más humano.
Qué infinita soledad la que me ha tocado. Hoy sólo quiero enloquecer.
Hoy sólo quiero no entender...

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