QUIERO REIR TAMBIEN LLORAR
El fútbol y las canicas son tal vez parte de la pasión que viví cuando era niño y que hasta ahora viven solo en el recuerdo de una vieja canción que no paro de escucharlo. El fútbol y las canicas fueron y tal vez siguen siendo los elementos esenciales para la formación de los grandes amigos que ahora tengo y gozo y con los cuales comparto todo lo que no tengo, porque lo que tengo es solo mío. Dirán que es una estupidez lo que digo, pero ceñido a la verdad estoy. Lo comprenderán algunos. Muchos no lo harán, pero de lo que estoy seguro es que los hará pensar. Y esa es la intención.
Así es. Y dicen que la amistad es una relación muy fraternal, incondicional, que no ve raza, edad, sexo, idioma ni religión, sino que lo importante es que mutuamente haya respeto, cariño, sentimiento de hermandad, donde siempre se desea lo mejor para la otra persona, libre de toda envidia, rencor y orgullo. Y dicen que el amor es algo intrínseco, único, profundo y muchas veces misterioso. Es un sentimiento muy honesto, imprescindible, hermoso, incondicional que nace entre un varón y mujer y que los une sentimiento más lindo que puede existir en esta tierra. Pero, ¿qué pasa cuando un hombre ama a una mujer y no es correspondido o viceversa? Surgen los poetas, los compositores, los románticos, los sentimentales, los amables, los adorables. Así como los ‘floreros’, los ‘sinsabores’, los desenfadados, los aventados, los duros, y los cursis. Para variar. Digamos que hay de todo. En todo hay todo y no hay ninguno, porque al final quien dice ser lo que es termina siempre siendo lo nunca quiso ser. Muestra lo suyo, lo escondido, lo efímero, lo oscuro, lo vano, lo impensado. Lo que puede gustar o no y del cual depende su futuro. Ser aceptado o rechazado.
Les diré que todos ellos a mí me caen con el objetivo de ser uno solo, lejos de cualquier otro sentimiento de egoísmo. El amor es el muy mal. Aunque me considero dentro de algunos. Es que es inevitable. Hasta el más poderoso sucumbe ante el poder de otros. Y lo más poderoso para él es la musa que robó su corazón, si no es así, es porque nunca se enamoró.
Hoy escribo corto. No puedo pensar para más. Las noches y los días las paso ideando otras cosas y motivos. Pienso que más importante es pensar en cómo conquistar a la mujer de la que creo estar enamorado. Y digo creo porque no hay una sino varias, y de las varias no se a quién elegir. Y temo que esa elección sea la incorrecta. ¿Es que no estoy enamorado aún? Pues, según dicen, no se puede amar a más de uno. No lo comprendo. Me enamoré una vez. Y se supone que debo saber cómo es. Pero no sé. Qué incongruente soy. No me comprenden, yo peor. Como alguien me lo dijo, solo hablo estupideces, y porque lo soy lo seguiré haciendo.

Lo lamento. Hoy estoy desesperado y solo quiero pensar y seguir pensando.
El fútbol y las canicas son tal vez parte de la pasión que viví cuando era niño y que hasta ahora viven solo en el recuerdo de una vieja canción que no paro de escucharlo. El fútbol y las canicas fueron y tal vez siguen siendo los elementos esenciales para la formación de los grandes amigos que ahora tengo y gozo y con los cuales comparto todo lo que no tengo, porque lo que tengo es solo mío. Dirán que es una estupidez lo que digo, pero ceñido a la verdad estoy. Lo comprenderán algunos. Muchos no lo harán, pero de lo que estoy seguro es que los hará pensar. Y esa es la intención.
Así es. Y dicen que la amistad es una relación muy fraternal, incondicional, que no ve raza, edad, sexo, idioma ni religión, sino que lo importante es que mutuamente haya respeto, cariño, sentimiento de hermandad, donde siempre se desea lo mejor para la otra persona, libre de toda envidia, rencor y orgullo. Y dicen que el amor es algo intrínseco, único, profundo y muchas veces misterioso. Es un sentimiento muy honesto, imprescindible, hermoso, incondicional que nace entre un varón y mujer y que los une sentimiento más lindo que puede existir en esta tierra. Pero, ¿qué pasa cuando un hombre ama a una mujer y no es correspondido o viceversa? Surgen los poetas, los compositores, los románticos, los sentimentales, los amables, los adorables. Así como los ‘floreros’, los ‘sinsabores’, los desenfadados, los aventados, los duros, y los cursis. Para variar. Digamos que hay de todo. En todo hay todo y no hay ninguno, porque al final quien dice ser lo que es termina siempre siendo lo nunca quiso ser. Muestra lo suyo, lo escondido, lo efímero, lo oscuro, lo vano, lo impensado. Lo que puede gustar o no y del cual depende su futuro. Ser aceptado o rechazado.
Les diré que todos ellos a mí me caen con el objetivo de ser uno solo, lejos de cualquier otro sentimiento de egoísmo. El amor es el muy mal. Aunque me considero dentro de algunos. Es que es inevitable. Hasta el más poderoso sucumbe ante el poder de otros. Y lo más poderoso para él es la musa que robó su corazón, si no es así, es porque nunca se enamoró.
Hoy escribo corto. No puedo pensar para más. Las noches y los días las paso ideando otras cosas y motivos. Pienso que más importante es pensar en cómo conquistar a la mujer de la que creo estar enamorado. Y digo creo porque no hay una sino varias, y de las varias no se a quién elegir. Y temo que esa elección sea la incorrecta. ¿Es que no estoy enamorado aún? Pues, según dicen, no se puede amar a más de uno. No lo comprendo. Me enamoré una vez. Y se supone que debo saber cómo es. Pero no sé. Qué incongruente soy. No me comprenden, yo peor. Como alguien me lo dijo, solo hablo estupideces, y porque lo soy lo seguiré haciendo.
Lo lamento. Hoy estoy desesperado y solo quiero pensar y seguir pensando.

1 comentario:
oe tio, si q resultaste bobo eh... q paso?
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