24.6.08

CHIMBOTE: UNA CIUDAD ENFERMA

Chimbote es un importante puerto pesquero industrial que está considerado como la tercera ciudad más contaminada del Perú. Esto debido a la falta de planificación y control por parte del gobierno local, cuya gestión ambiental se envuelve de falacias y medias verdades donde se desnuda cada día más la carencia de una verdadera política de responsabilidad social. El sector pesquero, que antiguamente era un ícono dentro de Chimbote en relación al progreso, bienestar, crecimiento económico y desarrollo, es un sector con bastante generación de impacto ambiental. “La bahía, desde hace más de 40 años ha recibido una descarga permanente de elementos orgánicos que han ido generando una suerte de pasivo ambiental”, dice Pedro Dongo. “Y la contaminación que existe en el medio atmosférico es notoria y además muy riesgosa para la salud, principalmente para los que viven muy cerca del ámbito en el cual están las plantas”. Y ése es el caso de la Florida Baja.

Ese crecimiento acelerado y desmedido de la contaminación ambiental se ha convertido, hoy en día en un tema público de primer orden para los chimbotanos. La falta de interés de las fábricas pesqueras por el ser humano, las cuales procesan harina estándar y utilizan tecnología con alto impacto de contaminante en el aire, agua y suelos, ha colmado la paciencia de los pobladores del pueblo joven Florida Alta, quienes –aunque sin mucho éxito-, decidieron tomar acciones radicales y solicitar a la municipalidad provincial del Santa la declaratoria de emergencia para su sector.

Sin embargo, esto no será posible porque no existe una reglamentación bastante estudiada sobre el tema de las emisiones. Pedro Dongo Ortega, Secretario Ejecutivo Regional del Consejo Nacional del Ambiente (CONAM), señala que “las normas peruanas establecen valores muy altos para la declaratoria de emergencia”. Esos valores son de cinco mil microgramos por metro cúbico (5000 ug/m3) de contaminantes. “En los periodos en los que hemos generado mediciones directas y en los periodos de máxima intensidad de producción de harina de pescado, se ha logrado registrar cerca de 600 ug/m3 y hasta 800 ug/m3 de contaminantes, lo cual quiere decir que ya existe un grave riesgo para la salud. ¡La cifra de cinco mil no se va alcanzar jamás!”, exclama Dongo Ortega. Pues de acuerdo a la recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la concentración máxima en 24 horas, de todas las muestras recolectadas, no debe exceder los ciento cincuenta microgramos por metro cúbico (150 ug/m3).
Pero para ajustar los estándares actuales a las fijadas por la OMS, es necesario reestudiar la norma existente y establecer una versión más real, enfatiza el titular del CONAM. Y quien debe hacer esa revisión es el sector pesquero, porque es aquel dentro del cual se genera esta actividad.

Lo que ocurre es la evidente muestra de cómo las autoridades entre las que están la municipalidad provincial, la dirección regional de salud, el ministerio de la producción, “no están comprometidos con su rol de fiscalizadores”, dice María Foronda Farro, Directora de la Organización Ecologista Natura. Para ella, estos estándares se han establecido con el fin de “no cumplirlos”. “Es que ellos saben que no alcanzaremos esos límites y además el monitoreo de la calidad del aire que realizan, se da cuando las empresas no están operando. ¡Qué podemos esperar si así encontraremos que nadie tiene fiebre así tenga cáncer por dentro!”, se lamenta Foronda Farro.

Otro punto que dificulta el pedido de declaratoria de emergencia es porque el procedimiento que están siguiendo los pobladores de la Florida Baja, “es inviable”, ya que una declaratoria de emergencia no lo hace la Municipalidad, sino la solicita ante el Ministerio del Ambiente, todavía CONAM, y al Instituto de Defensa Civil. Sobre la base del análisis de la problemática el CONAM; a través de un Decreto Supremo vía la Presidencia del Consejo de Ministros, es quien declara o no el estado de emergencia, explica la socióloga Foronda.

En tal caso, “si se va declarar en emergencia, que se declare todo Chimbote porque el problema de contaminación es de toda la ciudad”, afirma la socióloga. “Ya hemos enviado una carta a la alcaldesa Victoria Espinoza, donde se detalla las razones de fondo y las condiciones suficientes para ser declarado en emergencia. Así como la Florida, los sectores del 15 de Abril, de San Pedro, Coishco, también sufren con los humos tóxicos que emanan de Sider Perú. El problema es de toco Chimbote”, reitera.


El veneno que respiramos
Los niveles de calidad del aire han evolucionado de pésimos a malos. En Chimbote no solo son las fábricas pesqueras las contaminantes, sino también los montículos de basura que se ubican en toda la ciudad y el parque automotor que crece rápidamente y, con él las fuentes contaminantes. Resultado: las medidas tomadas son cada vez menos efectivas para contrarrestar el aumento de las emisiones.

Si bien, con la realización del Foro Nacional sobre la Contaminación Pesquera, organizado por aproximadamente 20 instituciones. Entre ellas, la ONG Natura, la fiscalía de prevención del delito, la defensoría del pueblo, la gobernación y otras. Se logró iniciar acciones legales contra las plantas que no cumplan con los requisitos establecidos por la norma, además de implementar acciones legales contra el gobierno peruano por su ineficacia frente a la contaminación. La denuncia, según la socióloga Foronda Farro, se la hará ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Son 120 establecimientos industriales de harina de pescado y los impactos más severos provienen de la falta de tratamiento de sus emisiones o gases que evacuan al aire como hidrógeno sulfurado, dióxido de azufre, monóxido de carbono, aminas volátiles diversas, así como las partículas de hollín, la cual ocasiona daños letales en la salud de los habitantes expuestos. Según la comisión organizadora del foro, existen evidencias comprobadas a través de monitoreos de la calidad del aire y reportes de la Dirección General de Salud Ambiental de la relación que existe entre contaminación pesquera y contaminación del aire, incrementándose el número de enfermedades a la piel, ojos y enfermedades respiratorias (asma, bronquitis alérgica), cuando las empresas están en épocas de plena producción.

Foronda Farro dice que según algunos estudios, debido a los altos niveles de contaminación hay un promedio de cuatro años de vida menos que el promedio nacional. Los efectos de estos tóxicos dependen de la dosis, el tiempo de exposición y la susceptibilidad de la persona. En este sentido, los más vulnerables son los niños, los ancianos, los que sufren de enfermedades respiratorias y cardiovasculares, las mujeres embarazadas y los deportistas. “Eso significa que el daño no solo es físico sino neurológico y además afecta las posibilidades de desarrollo para el futuro”.

¿Palabras y más palabras?
En el foro sobre la contaminación pesquera también se presentó José Villarán, en representación de la Sociedad Nacional de Pesquería. “Allí se comprometió en invertir 100 millones de dólares para mejorar las condiciones ambientales de las empresas”, informó Foronda Farro. Además, dijo que se construirá un emisor submarino por donde evacuar los desagües en una zona de mayor turbulencia, a 12 km., fuera de la Bahía.

“Es una buena iniciativa, sin embargo, queremos ver el estudio de impacto ambiental del proyecto, para debatir y comprobar su viabilidad”, dice la socióloga. Un estudio de la Dirección de Hidrografía y Navegación de la Marina, establece que el fango contaminado con materia orgánica en la Bahía El Ferrol, ha aumentado a 6 metros (antes 2m.) “Eso significa que la tecnología y el tipo de solución que van a mostrar debe ser más compleja, pues se debe tener en cuenta los niveles de contaminación, la morfología y los problemas de erosión. Dependemos básicamente de los recursos del mar y no es posible convertirlo en un basurero”, se lamenta Foronda.

La titular de Natura dio a conocer también que el representante de la empresa Tasa informó que invertirán 700 mil dólares para mejorar sus procesos industriales internos, específicamente para colocar una torre lavadora de gases que en la práctica no ha funcionado como tal. Además dijo que de todas maneras ellos se trasladarán a más tardar en medio año a la zona del 27 de octubre. Pero ¿qué pasará con las demás empresas?

A Sider Perú, así como a Seda Chimbote, señala Foronda Farro, se le ha hecho una demanda penal por la expulsión desmedida de plomo, fenoles y óxido de hierro. “Cuando le hemos denunciado, recién Sider dice ‘ay, es verdad, yo estoy arrojando eso’, y ahora se han comprometido también en invertir para evitar la contaminación. O sea, si no se le denuncia no hacen nada. Si ese es el camino seguiremos haciéndole juicio”, reitera la defensora ecológica.

Pero para ella, eso no basta. “no se trata sólo de qué se va hacer con las fábricas, que ya es bastante, sino qué va pasar con la gente que ya ha sido contaminada durante cuarenta años”, enfatiza Foronda. “Se le ha hecho daño a su vivienda, se ha malogrado la ciudad. Tiene que haber un proceso de reparación e indemnización para la sociedad civil” exige. “La municipalidad es quien debe estar detrás de las fábricas, es el organismo que dirige nuestra ciudad. ¿Por qué el tema prioritario para la alcaldesa no puede ser el humo de las fábricas? ¿Qué hay detrás?”, se cuestiona la directora de Natura.

Como se ve, tanto el gobierno peruano como el ministerio de la producción han eludido su rol regulador, de control, fiscalización y sanción efectiva ante los delitos ambientales que las empresas pesqueras vienen originando impunemente. Además, por el momento la creación del Ministerio del Medio Ambiente, que entre sus competencias tiene la de fiscalizar y sancionar a aquellas actividades industriales que cometan delitos ambientales y atentan contra la salud de sus habitantes, no puede ejecutarlas, pues estas facultades aún están limitadas, ya que las competencias sectoriales en materia ambiental continúan en el sector de la Producción.

Ministerio del Medio Ambiente: solución o un cargo más
Ahora con la creación del Ministerio del Medio Ambiente, se espera que se fortalezca la lucha que muchas organizaciones y pueblos están haciendo hace años. Aunque la socióloga teme “que esto sea pura ‘peliculina’, teme que sea solo un acto de colocar al Ing. Antonio Brack para la foto con la ministra del medio ambiente de la unión europea. Sino, ¿por qué no le dan el financiamiento y la independencia para actuar lo más pronto posible? Es que al gobierno aprista no le interesa el tema ambiental, pues”, reafirma la ecologista.

Por lo pronto se sabe que la nueva temporada de pesca será aproximadamente en el mes de noviembre, tiempo suficiente para que las empresas y autoridades cumplan con sus ofrecimientos. Los primeros en el mejoramiento de la calidad de producción y cuidado del medio ambiente y los segundos en su rol de fiscalizadores.

Se sabe también que la última temporada sólo alcanzó el 15% de la pesca nacional (antes el 40%), esto debido, seguramente, al crecimiento del fango contaminado en la Bahía.

Es momento de que la misma población tome conciencia de los efectos malévolos y fatales que la contaminación ambiental pueda causar. La ex ministra del medio ambiente de Ecuador, en su visita a Lima, dijo que “una forma inteligente de aproximar el tema al mundo diario de los pobladores es preguntarse ¿cuánto menos se enferma la gente con una buena política ambiental?” “Cuanto más desarrollada esté la información en el tema ambiental, mejores decisiones se toman”. Sin embargo, eso no sucede en el caso peruano porque los estándares ambientales de calidad en el país están muy por debajo de las exigencias internacionales. Y lo que prima –se deja entrever-, es el poder económico y la presión económica de los que están en el gobierno.


Sabía que:
María Foronda Farro, sufrió trece meses de cárcel por defender el derecho a respirar un aire limpio. Fue sentenciada a 20 años, pero después de siete meses la indultaron porque no tenían pruebas en su contra. Fue acusada de terrorismo.

Las empresas pesqueras en el Perú obtienen ingresos de hasta 240 millones de dólares en solo 20 días de operación.

En la Bahía El Ferrol se ha encontrado que de las 54 millones de TM de sedimentos estimados se ha incrementado a 164 millones de TM y ahí donde se estimó que había dos metros de fango contaminado con materia orgánica, ahora hay 6 metros, lo cual incrementa el nivel de contaminación.