17.9.08

La acción no popular

“Es la acción popular perdida
en lo remoto del pasado
y en la lejanía del porvenir
la que lleva a las comunidades andinas
a unirse en el esfuerzo del sembrío
y el festejo de la cosecha”.

La lampa representa la profunda tradición peruana por el trabajo solidario que es la base del bien común. La lampa de color negro, con mango blanco e inscrita en forma oblicua en una franja blanca de un cuadrado tricolor: rojo, blanco y rojo, representa al grupo político cuyo fin primordial es ser un partido sólido, con una militancia fuertemente capacitada y organizada que defienda la democracia, trabaje por el bienestar social y busque el fortalecimiento de la identidad nacional. Estudie la problemática nacional y plantee soluciones que respondan a los intereses nacionales, para ser capaces de implementar una sociedad justa.

Sin embargo para el Comité del partido Acción Popular de la provincia del Santa con sede en Chimbote, dicha visión y misión parecen estar tan alejados de la ‘acción popular’ que se supone “son indispensables y muy necesarias ejecutar en bien de los intereses económicos, políticos y sociales de la población, mas no enmarcadas en intereses de lucro y beneficio personal, peor aún si es con el uso de los bienes del partido”, afirma Guillermo Arias Saavedra, secretario general provincial del comité que busca reestructurar desde sus cimientos la situación actual, por lo mismo mejorar o cambiar la imagen del partido.

Fue la acción popular la que inspiró
a Túpac Amaru a su sacrificio,
a Castilla sus campañas,
a Arequipa sus rebeldías.


El 17 de junio de este año, un grupo de “gente violenta y malos correligionarios” encabezados por el médico Juan De Dios Vélez Temoche –presidente de la junta transitoria autoelegida en octubre del año pasado (sin participación del Comité Ejecutivo Nacional)-, ingresó a la fuerza al local ubicado en la plaza de armas y le exigió al administrador la entrega de las llaves del inmueble. El atrincheramiento fue inminente. Correligionarios desataban insultos en plena plaza de armasDías después (07 de agosto), más de veinte personas lideradas por Enrique Vivar Cortez, con las mismas medidas violentas pero apoyadas por la policía, retomaron el local partidario. “El Consejo Ejecutivo Nacional me ha encargado la administración del local hasta que se elija nuevas autoridades, porque Vélez Temoche ha permitido que gente con antecedentes esté usando mal el local del partido en ferias, fiestas chichas, de escenarios de peleas de obreros de construcción y hasta de intentos de violación que son conocidos por la opinión pública”, indicaba Vivar Cortez en ese entonces.


Mientras que el vicepresidente de la junta transitoria, Agustín Yarlequé Villafana, rechazaba tales acusaciones. “Sorpresivamente vino Enrique Vivar, supuestamente porque lo nombraron desde Lima, pero estos dirigentes no conocen a este señor, quien no está afiliado al partido y que lo único que quieren es hacer su chacra en Acción Popular. Con Juan De Dios Vélez y un grupo de partidarios hemos asumido la conducción interinamente, estamos para reorganizar el partido; pero no podemos cambiar las cosas de hoy para mañana, es cierto que los antiguos dirigentes hicieron mal uso del local pero niego rotundamente que ahora estemos cometiendo malos manejos”, agregaba.

Los entredichos y peleas entre los miembros del partido sucedieron desde mucho antes. Los ex secretarios y varios correligionarios denunciaron esos actos ante el Comité Ejecutivo Nacional (CEN), lo que provocó una inspección in situ por parte del representante. La información recabada comprobó la desorganización y los enfrentamientos entre ‘compañeros’ del mismo grupo. Las faltas cometidas se clasificaron entre graves, muy graves y de traición al partido, según el estatuto nacional, por lo que el CEN emitió la RESOLUCIÓN Nº 008-2008/CEN-AP de fecha 26 de marzo del 2008, la cual declaraba en reorganización al Comité Ejecutivo Provincial del Santa y además dispuso la conformación del Comité Ejecutivo Provincial Reorganizador del Santa (CEPR-S), la cual es liderada por Guillermo Arias Saavedra, y es la directiva que actualmente maneja el local partidario. Lo que vino después se cuenta líneas arriba.

Por acción popular languidecen las dictaduras
y se imponen a los malos magistrados
los candidatos auténticos.


Para el público chimbotano no hay duda que Acción Popular se ha dividido en dos facciones, sin embargo Arias Saavedra lo niega rotundamente. “Aquí no hay rompimiento. Se ha querido manejar la falsa idea de que hay dos grupos. Existe solamente un comité que tiene la designación desde Lima de reestructurar el partido. Hay sí, un ‘grupúsculo’ de personas que han lucrado permanentemente del local que se oponen a eso, quieren seguir ‘mangoneando’, manejando y seguir viviendo de ese modo, pues ellos han hecho de los locales del partido y del partido mismo su modo de vida”. El público, el más desinformado de las acciones del partidoTal parece que hoy en día los movimientos políticos, sobre todo los de la provincia, actúan más por intereses personales que por las ideologías que su fundación les impone. Es más, ni siquiera coordinan las acciones a realizar.

Patria Roja, por ejemplo, de ser la segunda fuerza política del país en 1985 hoy casi ha desaparecido. Su caracterización de vida son las protestas violentas, vandálicas y hasta delincuenciales, donde participa el gran movimiento que alberga a los hombres de ‘destrucción civil’. Aunque su dirigencia y partidarios como Baca Luna, Avala Cruz, Chuiz Villanueva y Zúñiga Tuttiven afirmen lo contrario ¿quién puede negar que Patria Roja y hasta el mismo Movimiento Nueva Izquierda, estén totalmente desprestigiados? Muchos actores políticos temen que con Acción Popular ocurra lo mismo.

Pero, para la directiva acciopopulista, ha sido la dirigencia nacional que se ha demorado en “ponerse los pantalones” y definir la reestructuración del movimiento en Chimbote. Ahora, los nuevos directivos afirman estar dispuestos a trabajar, reorganizar y cambiar la imagen de su agrupación. Se instalará políticas en todos los distritos y bases electorales. Macate, Moro, Jimbe, Samanco, Nepeña, Santa, Coishco y Nuevo Chimbote están en sus planes. La idea es “reinsertar a Acción Popular dentro del devenir político y dentro del palpitar de los problemas de la ciudad”, añade Arias.

La nueva fuerza cívica que se ha opuesto gallardamente
a la triple alianza de la consigna, del rezago político del pasado
y la de un gobierno arbitrario y despótico,
tiene también la honrosa característica
de su origen netamente democrático.

Arias Saavedra manifiesta que desde hace ocho años los directivos no presentan informes de los balances económicos pese a los alquileres que se ejecutaban en el local. “Lo único que han hecho es lucrar del partido. De por medio hay más de 30 mil dólares y nadie responde por ello. Además no se ha hecho ningún trabajo de inserción del partido en la sociedad, ni actividades proselitistas, ni partidarias ni de capacitación. No hay ni siquiera comités distritales. No sabemos qué uso se le ha dado al local. Hace falta reestructurar la cocina y el techo, pintar las paredes. Aquí no hay ningún trabajo técnico. Esto parece una invasión en plena plaza de armas”, se lamenta Arias.

Desde el primero de julio, en el portón del inmueble se lee: “Este local está clausurado por el Comité Político Provincial apoyado del Comité Ejecutivo Nacional. Este local pertenece al partido Acción Popular”. Arias dice que se debe a una sugerencia del CEN “para prevenir cualquier otro tipo de ‘intentona’ de reingreso de las personas que están acusadas de indisciplina. Como saben que están en proceso pueden volver, intentar tomar el local y agredir a alguien”.

Propio de ello, de la agrupación opositora nacieron las versiones de una posible venta del local. “Eso es una patraña más de lo que estos señores están acostumbrados ha hacer. Claro, miente, miente, miente… que algo ha de quedar”, subraya el secretario general.

“Falso lo que han dicho. Todo bien de un partido no es susceptible de ser vendido porque no pertenece ni a Arias Saavedra, ni a Mesías Guevara (secretario general nacional) ni a nadie. Así se pudiera vender, se requiere no del voto de acá, no del voto del comité nacional, ni siquiera del plenario, es necesario el voto de un congreso nacional y eso jamás se va dar”.

La acción popular se expresó en la montonera pierolista
cuyas víctimas morían, anónimamente, sin una queja,
por un ideal.

Un promedio de diez acciopopulistas han sido denunciados ante el Tribunal Nacional de Disciplina por faltas que comprenden entre el desconocimiento a las resoluciones emitidas por el CEN, desconocimiento a la resolución de administración del local y autoelección en una nueva directiva. Según el estatuto, dichas faltas son consideradas entre graves y muy graves. La dirigencia nacional, a través del tribunal de disciplina, decidirá las sanciones que pueden culminar en expulsión e incluso en denuncias penales.

Los nombres de los procesados aún no son publicados, pero se sabe que entre ellos figuran Juan de Dios Velez Temoche, Carlos Gutierrez, César Velásquez, Luis Silva Sánchez, entre otros. Grupo que, a decir del ex candidato provincial Velez Temoche, se desligará completamente de Acción Popular para trabajar por el, hasta ahora, presidente regional de Lambayeque, Yehude Simon Munaro, quien aspira llegar al sillón presidencial en el 2011.


Juan de Dios Velez afirma no haber tenido ningunos malos manejos durante su gestión partidaria. “Si encuentran algo en mi contra que me juzguen, no tengo miedo a nada porque yo no hecho nada”, manifiesta. Según él, su grupo está comprendido por gente netamente profesional (abogados, ingenieros, médicos) y con mucha voluntad de trabajo, pero en Acción Popular no le dejan trabajar.

“Lamentablemente el CEN nos ha cerrado las puertas y nos han impedido de trabajar, por eso hemos decidido brindar nuestro apoyo a una persona que sí se lo merece”, anota Velez, quien no acepta las acusaciones en su contra y además dice no conocer a las personas que ahora están manejando “a puertas cerradas y con policías dentro” el local partidario y agrega que su renuncia al partido es inminente y se enmarcarán en el trabajo que realice su paisano Simon.

Por acción popular surgió una ciudad misteriosa y poética
en la cumbre de la montaña
y se elevaron catedrales sobre los cimientos de los templos paganos.


Acción Popular cuenta con más de mil 500 afiliados en la provincia del Santa, de los cuales “sólo la tercera parte se ha inscrito de corazón, lo demás se infló con las familias de quienes lucraban del partido”, asegura Arias.

Aunque actualmente no cuentan con partidarios jóvenes, según sus directivos luego del proceso disciplinario se iniciará con un nuevo empadronamiento donde se espera obtener la participación de la juventud y de las mujeres chimbotanas.

“Acción Popular es el partido que mejor representa la identidad peruana. Nosotros no importamos canciones, ni ideologías, ni opiniones ajenas a nuestra realidad. El Perú mismo es una fuente de ideología tan profunda. Por eso todo lo nuestro es propio”, enfatiza Guillermo Arias Saavedra.

Por eso la llamamos
y la llamaremos siempre
Acción Popular..."
Fernando Belaunde Terry
(Mensaje por Radio, 7 de julio de 1956.
En el día de la fundación de Acción Popular)